Palmera

Solamente pronunciar su nombre traslada nuestra mente a oasis en el desierto o playas paradisiacas.

La palmera datilera se cultiva hace más de cinco mil años, y aunque se consideren árboles, no tienen ramas, ni tejidos leñosos. Tiene un sólo punto de crecimiento, la yema terminal o apical, situada dentro del penacho, mientras este punto de referencia permanece intacto, la palmera sigue desarrollándose, si por alguna razón se daña o desaparece, toda la planta morirá.

“Cuando se corta, al ver su tronco, apreciamos que no tiene los anillos de crecimiento característicos de los verdaderos árboles, las palmeras no tienen corteza.”

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