Acebo

El acebo es un árbol de crecimiento lento y que puede superar los 10 metros de altura y llegar a más de 100 años.

Sus hojas son perennes, de color  verde oscuro, brillantes y algo duras, con espinas y el borde algo ondulado. Normalmente, es un árbol dioico, esto quiere decir que hay pies hembras y pies machos. Ambos, tienen flores unisexuales (aparentemente bisexuales) que en ocasiones pueden ser hermafroditas, aunque es lo menos usual.

La floración tiene lugar en la primavera y los frutos, bien conocidos por todos, aparecen en otoño- invierno. Estos frutos son bayas de color rojo intenso muy llamativas que llevan en su interior de 1 a 6 semillas. Aparecen solo en los ejemplares hembras y en la mayoría de las ocasiones, van a necesitar un pie macho cerca para polinizar las flores hembras y así producir frutos.

El acebo necesita un suelo moderadamente fértil, prefiriendo los suelos ácidos y  que no se encharquen, mejor con algo de  sombra, sobre todo en los primeros años, aunque a pleno sol. Es muy resistente al frio, llega a subir a más de 1.800 m. sobre el nivel del mar, y a las podas.

Para los celtas es un árbol sagrado, que se empleaba en el solsticio de invierno para atraer la buena suerte y la prosperidad, estas creencias antiguas fueron adaptadas a la religión católica con posterioridad.

Plantado cerca de tu casa, te protegerá de la mala suerte y hará que el invierno sea más llevadero.

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